Revista Trimestral

QUEREMOS SER UNA SOLA VOZ PARA DEFENDER NUESTRO TERRITORIO

< volver a la publicación

< volver a la sección

Jazmín Romero Epiayú, es una dirigente indígena guajira del movimiento Fuerza de Mujeres Wayúu. Ella nos cuenta sobre las maneras en que se organizan contra los estragos de la minería a cielo abierto del Cerrejón. Al contrario de Santurbán, en La Guajira no se siente el apoyo  de quienes viven en su capital Riohacha, ni tampoco se  ven acciones del Gobierno nacional que les proteja de las secuelas de vivir en un territorio tan rico para las multinacionales, tan pobre para sus habitantes que han visto morir de hambre a su infancia, pero igual que en los lugares en donde nuestra población indígena defiende todos los días su cultura, lo ancestral y lo sagrado que les mantiene vivos como expresión humana de la diversidad étnica en nuestro país.

Por: Remedios Gómez

Fotografía: www.theprisma.co.ukAsí se presenta ella. “Mi nombre es Jazmín Romero Epiayú, integrante del resguardo indígena wayúu-sur, de la Guajira, donde habita toda mi familia; soy  del clan epieyú nieta de mujer wayúu epieyú. Mi formación académica fue en  Bogotá,  donde estudié literatura, profesión que ejerzo a través de la investigación propia que he venido trabajando con la misma cultura wayúu. Soy dirigente y líder activista del movimiento Fuerza de Mujeres Wayúu.

 

RG. ¿Siempre ha tenido interés por los proyectos minero-energéticos de la región?

 

JRE. Desde siempre, sí. La minería lleva treinta años saqueando todo el recurso, aquí podríamos decir que desde que se inició e instaló la empresa del Cerrejón, hemos tenido esa voz de decir NO, pero desafortunadamente en aquellas épocas, por falta de conocimiento de la justicia ordinaria que al final nos ha cobijado a todos, nos hemos venido sometiendo al silencio.

 

Yo vengo del seno de una familia activista en donde mis tíos maternos y las mujeres hemos venido denunciando todo el tema agresivo de la minería que ha desgastado el territorio de la Guajira, pero además, podemos decir que desde los años 2000 a 2006 las jóvenes y mujeres lideresas han estado en la búsqueda de alternativas para la defensa de la madre tierra llevando esa voz al decir que algo está pasando con el tema de esa empresa transnacional que está apoderada en gran parte de nuestro territorio; esa empresa está bajo concesión y a través de las voces de resistencia de nuestras mujeres, que hemos venido haciendo campaña con otras mujeres de diferentes organizaciones , mujeres de base de nuestra Guajira, para que las mismas comunidades entren en la dinámica, para que sean ellas mismas las que con su voz cuenten el panorama de esa realidad política extractiva que vivimos, sobre todo el tema del Cerrejón que viene devastando la territorialidad ancestral del pueblo wayúu.

 

RG. ¿Qué consecuencias humanas y culturales ha tenido el proyecto de minería en su territorio?

 

JRE. Como lo decía en mi libro –Minería y mujeres- las consecuencias son grandes, sobre todo en los problemas de salud, ambientales , contaminación del agua; además atentan contra nuestros principio espirituales, porque ya no hay una relación estrecha con la madre tierra por el simple hecho de que esta minería no es lo elemental para nosotros, porque hay evidencias del rompimiento del tejido social dentro de la cultura, y porque, abordando varios temas, se puede evidenciar las malformaciones que se vienen presentando en las comunidades indígenas producto de todo lo que hacen, porque los componentes químicos que utilizan para una voladura en el Cerrejón tiene sus consecuencias en la salud no solo en los indígenas, sino en toda la comunidad guajira, porque si hablamos del agua, del río que es el único afluente que nutre el departamento de la Guajira, ya tiene grandes afectaciones por todo lo que esta multinacional desarrolla en nuestro territorio.

 

RG. ¿Qué proyectos y qué empresas nacionales y extranjeras, hacen presencia en el territorio ancestral al que usted pertenece?

 

JRE. Casi el 67% de nuestro territorio está en concesión Es decir, es la entrega total del territorio por parte de los gobiernos neoliberales: esas son las evidencias, todo está titulado. Las empresas que hacen presencia en estos momentos son la Chevron , Texaco, la Drummond, MPX… hay explotadoras de gas, y una de las más grandes que operan a nivel mundial que es la que está operando en nuestro territorio: la del Cerrejón, que es propiedad de tres grandes accionistas como lo son la BHP Billiton, Anglo American, y Glencore Xstrata, que no son del país, son accionistas extranjeros que están saqueando todos los recursos naturales del subsuelo, y si para ellos es el recurso (económico), para nosotros son bienes públicos que hacen parte de lo ancestral y de lo sagrado culturalmente.

 

RG. ¿Cuáles han sido los efectos ambientales?

 

JRE. Hay infecciones pulmonares, enfermedades de la piel, pérdida de la vista… antes los wayúus podían vivir hasta 100 años hoy no los viven, como consecuencia de la contaminación ambiental propiciada por las empresas que están saqueando nuestros recursos. Si nos vamos a la realidad la vida de los wayúus antes era el reflejo de la tranquilidad, del buen vivir, los viejos vivían más y  las enfermedades eran más fáciles de identificar, eran curadas por ellos mismos desde la medicina tradicional, mientras que ahora enfermedades como el cáncer, el azúcar etcétera, no son enfermedades comunes en la cultura wayúu y de hecho, ellas vienen por toda la contaminación ambiental a la cual estamos siendo sometidos.

 

RG. ¿Qué respuesta organizativa ha dado la comunidad a los efectos del proyecto minero?

 

JRE. La respuesta ha sido (impulsar) una de las grandes campañas emprendidas para la defensa de la madre tierra, una campaña que hemos emprendido desde la organización como la Caravana que se dio por wounmainkat

(https://www.youtube.com/watch?v=IQXGHZ43vv0), para identificar todos los sitios que se vienen impactando desde la parte norte hasta la parte sur de la Guajira.

 

Fotografía: http://censat.orgNuestro discurso es que es un solo territorio, simplemente es que los gobiernos, que son los que tienen intereses económicos aquí, nos han dividido con su modelo, porque si vamos a los famosos resguardos, es un modelo colonial español que no es nuestro, y que evidentemente es un modelo que se ha dado para propiciar la venta de nuestro territorio, porque es lo que vivimos en estos momentos: la agresividad de esa venta que se ha venido dando; abrirse estos señores al decir que la Guajira está en venta en estos momentos, porque con casi todo el territorio concesionado es la entrega total de la soberanía colombiana y de la soberanía guajira, sin importar los wayúus, los afrodescendientes o los guajiros que hemos habitado con nuestra cultura, porque como lo decía en la investigación del libro –Minería y mujer-, estamos diciendo que la Guajira en los años 80 vivía de la agricultura y eso fue removido por la minería a gran escala.

Eso indica que los que ahora son dueños (del territorio) es la minería y que lo que hay en estos momentos es la minería  a cielo abierto: explotación del carbón y explotación del gas, que se viene dando en nuestro territorio y que evidentemente todo guajiro sabe lo que hay en la Guajira y sabe de la manera perversa cómo lo hacen (la explotación), porque se sabe que en estadísticas el 99% de esos recursos salen de nuestro país y nosotros no percibimos ninguna ganancia frente a eso; al contrario, lo que recibimos son las afectaciones a la salud, al territorio, a los sitios sagrados, y todo el complemento de lo negativo que viene pasando culturalmente. El rompimiento del tejido social es lo que estamos viviendo.

 

RG. ¿Cómo se llama la organización que enfrenta las consecuencias del proyecto y qué papel juega usted dentro de la organización?

JRE. La organización está compuesta por mujeres y hombres. Es el Movimiento Fuerza de Mujeres Wayúu – Sutsuin Jieyuu wayúu -  que traduce en nuestra lengua materna, y somos una organización de mujeres de diferentes bases de las comunidades, aquí no hay personajes, todas y todos somos iguales, somos dirigentes y tenemos los mismos lineamientos políticos frente al tema de la defensa de nuestro territorio,  la defensa de nuestra madre tierra.

 

RG. Según su criterio, ¿cómo ve el futuro de su comunidad?

 

JRE. Es incierto. Estamos ante un futuro que depende de nosotras… levantarnos como lo hemos venido haciendo y unirnos una vez más, porque hay unos hechos desiguales que nos afectan. Por la misma dinámica político-cultural de la organización social que tiene el pueblo wayúu, de dividirnos por clanes, pero todos sabemos también que estamos obligados a salir en defensa de la madre tierra, porque esto no es una situación ni de la Fuerza de Mujeres Wayúu, ni de una u otra organización, sino que es una situación de todo el departamento de la Guajira. Lo que estamos propiciando desde la Fuerza de Mujeres Wayúu es articular las demás comunidades y organizaciones para unir en una sola voz la defensa de nuestro territorio, lo que representa para nosotras la defensa de los derechos fundamentales de la madre tierra, es una obligación, porque es la única madre que nos ha podido parir y nos ha dejado ese legado y por lo tanto eso es lo que haremos: defenderla desde la unidad de los diferentes sectores y desde la unidad de los principios del pueblo wayúu.

 

Presentamos el link del trabajo realizado por la dirigente wayúu y que publica CINEP en la Internet. Impactos de la minería en los derechos de las mujeres rurales en Colombia: http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/CEDAW/RuralWomen/CINEP.pdf

 

Esta es la publicación digital del grupo Fuerza de Mujeres Wayúu

http://notiwayuu.blogspot.com/

 

Así trabajan en los resguardos wayúus, sobre el desvío del río ranchería, otro tema del que conversaremos en el siguiente número de La13

 

http://rio-rancheria.blogspot.com/2012/05/relatoria-resguardo-indigena-wayuu-el.html

COMENTARIOS

© La 13 Revista Virtual. Web Onca creativa